viernes, 25 de mayo de 2012

Split!!!! mi nueva afición

No se como ocurrió pero ahora simplemente no puedo dejar de verle..

LA SERIE DE SPLIT ME TRAE VUELTA LOCA!!! LA ADORO!!

Es una historia genial, tiene sus bajones, pero la mayor parte de la serie es asombrosa... (a mi ver)
Ella

Ella & Leo


Saya Chan*

Gusto por Sufrir- 4to Capitulo

Bien. El 4to capitulo, continuación!!! :D



4 Nuestro Reconocimiento


Suficiente adoloridos y conmocionados decían estar los doctores de mí. Esa estúpida hipocresía me sobraba. No necesitaba de la de nadie más. Menos de mis compañeros de clase.
Carrie era la única que lo sabía más que bien. La única que me entendía. Bueno, su compañía era mejor que muchas.
         -No te daré el pésame- Dijo ella sin sorprenderme- O algo así, no lo esperes de mi.
         -Ya lo sabía.
         -Bien, solo quería hacerte hablar. ¿Ya llamó tu hermana?
         -Me supongo que mi madre no me regañó esta mañana por que ya lo sabía. Así que eso significa que ella llamó a Jeannette. Seguro esta misma tarde estará aquí.- Eso esperaba mi madre.
         -Bien, iré a tu casa.- Bromeó.
         -Todo marcha bien… con Daniel ¿Verdad? – Cambié de tema; Daniel estaba con nosotros en la primaria, de hecho es una año mayor pero perdió clases y repite curso con todos. Él tiene una historia muy fuerte con Carrie, es algo extraño que solo me cuenta ella a mí, pero, incluso yo sé del tema muy poco. Desde que ese joven ‘‘Dylan Daniel’’ regresó de donde quiera que estaba, ella se volvió distinta, mas temeraria, arriesgada, feliz y seria, era un caso extraño y perdido. Ambos viven bajo el mismo techo, lo cual hacia esa relación algo extraña, y complicada; ya que Dan (como suelen llamarle) es el mejor amigo del hermano mayor de Carrie (y el único). Nosotros tres durante nuestros primeros años en la escuela primaria éramos inseparables, luego el se alejó y Carrie después, ya que el dolor la invadió, no lo decía e intentaba no demostrarlo, pero yo lo sabía, y ahora yo sabia lo que pasaba. O al menos lo imaginaba. Y perfecto tema para modificar la conversación
         -Todo igual; sin novedad, diría yo- Respondió, desanimada, dándome a entender que aquel tema, no me pertenecía. Pero no me importaba, ella se había adentrado en mi vida mas de lo que yo le había permitido jamás. Ella sabia de mis alocados sueños, de marcas de nacimiento, de comidas favoritas, anhelos… en fin prácticamente todo, o lo más relevante de nuestras vidas. Y cosas no tan relevantes.
         -¿Quieres que le pregunte a él? ¿Cuándo jodidos piensa lanzarse?- Dije yo, mofándome, era vergonzosa en ese aspecto. Ambas nos divertíamos así. Haciendo sufrir a la otra. Pero sin propasarnos, todo mundo tiene límites.
         -¿Es por lo de Steve? Creí que lo habías superado. Y no, basta, sabes que es muy molesto, tener que vivir con la persona que…-No le hacia falta terminar eso, yo lo sabia y eso era suficiente, tampoco la iba a presionar, no en ese momento, con Dan casi a nuestro costado.
         -La verdad, es que no lo sé. Nunca me ah tocado, y ni me tocará. Eso de vivir con la persona que amas… y tus padres. –No pude evitar una risotada.
         -Solo es mi madre. Y sabes que nunca está en casa- Era verdad los padres de ambas nunca estaban. Ambos hombres trabajaban, en aquello de negocios internacionales, viajaban demasiado, todo el tiempo. La más grande razón por la cual él padre de Carrie no vive en su casa. Mi padre en cambio, hacia el más triste intento por permanecer en casa. Vivir con su familia que se encogía cada vez más.
         -De todas maneras…
         -¡Eh! Y dime ¿Qué piensas con el tipo nuevo?-Me interrumpió Jackie, que si me sorprendió.
         -Es lindo, pero no es mi tipo.- Dijo Carrie sin vacilar, sin darse cuenta de que Dan le daba un aire parecido. Altura, corte de cabello, color de piel. En fin. Se les parecía bastante, y más si te le ponías a verles los detalles similares.
         -¿Lindo? ¿Solo eso? Si que estás mal. ¡Está! … ¡Lo que le sigue de sexy! – Jackie, estaba mas que feliz por la llegada del nuevo.- ¡Hey, Mel anímate, que este tipo podría ser tu futuro novio!- Si que se equivocaba al decir aquello.
         -¡Ni lo pienses!- Le ordené. ¿Es que a nadie le importaba lo que acababa de ocurrir? Y no me refería al nuevo, si no, al mejor chico que nos acababa de dejar. Eso realmente me molestó.
         -Perdón, solo te quiero hacer pensar  en otros temas. No te deprimas con el pasado- Y yo ni siquiera lo había mencionado.
         -Si eso hubiera pasado antes de que te dijeran que Rodrigo esta ¡muerto! Ni siquiera lo habrías mencionado. Por que sabes lo que me pasaba con él.
         -Este…- Dijo ella, oprimiendo una risitas burlona.
         -¡¿Qué?!- Le grité sin pena de que me oyeran.
         -Nada, nada.
         -¡Dilo!
         -Dijiste… lo que me ‘‘pasaba’’ es como si aceptaras que ya no. Y, bueno que tienes otras opciones.
Ya estaba demasiado molesta. No serviría de nada decir algo. Y todos habían escuchado. Todos sabían de aquel tema del estúpido trío amoroso del que había formado parte sin quererlo. Pero no sé si, por suerte o desgracia aquello se había difuminado, ya no iba a ser jamás. Todos lo sabían menos él, él nuevo que me atormentaba en sueños.

Solo permanecí sentada viendo la pared que tenía enfrente. Eso era lo único que me quedaba. El profesor entró al aula y todos se sentaron. Las siguientes clases fueron continuas, sin pausa alguna. Como si el tiempo mismo supiera que yo lo necesitaba de mi lado. Hasta salir; entendí que no podía saltarme clases, ya lo había hecho muchas veces. Y que todo pasara rápido era muy bueno.

By: Yocelyn Lpz
Saya Chan*

miércoles, 16 de mayo de 2012

Gusto por Sufrir 3er. Capitulo


Espero no haberme equivocado en la edición.

Bueno, pues ha llegado al blog el tercer capitulo de Gusto por Sufrir... Enjoy!!!


3 Mi temblor


Algo pasó. Todo se detuvo. No escuché más. Y la visión de otro de mis sueños apareció.
Suelo negro, mi cuerpo tirado en él. Ojos llenos de odio mirándome.
Ese hombre acercando su cara a la mía. Un estruendo. Dolor en mis huesos. Mis muñecas ensangrentadas; ese tipo me había rasgado ambas manos hasta que mis huesos eran visibles. Ahogaba mi dolor, no pude más; grité, grité tanto como me fue posible. Grité hasta que sentí que mis pulmones también sangraban.
Ella apareció. La hermosa mujer de ojos horribles. Rostro terso y cabello rojizo. Clavó sin piedad algo en mi vientre. Mi vista se nubló y él chico apareció. Me intentó ayudar. Intentó salvar lo poco que quedaba de mí ser. La chica maldecía y ordenaba que nadie me ayudara. Él no escuchó y me sacó de ahí.
Me estremecí ante ese frío recuerdo. ¿Por qué había venido a mí? Eso lo había soñado días atrás. Incluso pensé que los sueños sádicos y brutales no aparecerían más. Me equivoqué.
Pensé que tenía que ver con Rodrigo.
Pero todo cambio cuando el Director terminó de hablar:
-Apenas hace una hora nos dieron la terrible noticia, de que Rodrigo falleció… ayer por la tarde, y se desconocen las causas; nos informarán de todo después; antes del anochecer será enterrado.- No dijo nada más, solo dejó que captáramos todo sin romper en llanto; mi corazón simplemente dejo de latir – de forma metafórica-, fue como si se llevaran mi vida junto a la de él; ¡¿Cómo es posible?! No dejaba de repetirme para mis adentros.
Intente llorar: Nada, no salio nada, ni una sola gota, era tan frustrante, de lo más nefasto que podría llegar a ser. Ahí mismo pude haberme ahogado del coraje. Se empezaron a escuchar los ruidos de todos; sacaban sus conclusiones y ninguno le atinaba; solo yo podía extrañarlo mucho más que cualquiera, y recordar los mejores momentos que se pudiesen pasar con él.
Cerré los ojos uno segundos y recordé aquella vez, cuando cursábamos tercero de secundaria y Rodrigo tenía novia, era Jessica para desgracia de cualquiera, era la peor, lo trataba de la peor manera que pudiese existir. Como siempre Rodrigo no decía nada, fue paciente y comprensivo, Jess no tuvo una familia; creció con sus tíos y a causa de ello se convirtió en alguien denigrante y odiada a sus espaldas, vivió en la hipocresía de todo aquel que la rodeaba, fue muy triste, así que Rodrigo le mostró un poco del cariño que se ausentó en su vida. Aunque fueran novios la mayor parte del tiempo lo pasaba conmigo, reíamos, bromeábamos, todo, era entre él y yo.
En una clase libre que tuvimos ambos salimos a espaldas de la mayoría, excepto de ella, fue un gran error, nos paramos cerca de un árbol muy pequeño y una barda enorme; solo me dijo en voz extremadamente baja:
         -Gracias por ser mi amiga… no… más que eso.
         -¿Eh?- Pronuncie sin comprender. No entendí por que me había pedido ir ahí detrás, ni por que me había tomado por la cintura, nunca pensé en hacer lo mismo pero en el momento olvide cualquier cosa, toda regla fue sacada de mi mente, ya nada importaba, solo que estuviera cerca de mí, solo él podía recordarme algo de bueno que tenía la vida. Lo abrasé, y de inmediato lo miré a la cara que estaba tan cerca, demasiado para el bien de ambos; pasó mucho tiempo, no deje de contemplarlo ni viceversa, era extraño sentir algo con tanta fuerza, algo de lo que había dudado mucho.
Cerró los ojos y me asuste, conocía lo que seguía, pero no quería que sucediera, es más, intenté soltarme, fue inútil,  ahí mismo me debilité demasiado, y simplemente seguí el ritmo, el paso siguiente.
Se acercaba más y más, yo no cerraba los ojos me mantenía atenta, pendiente de su rostro y de lo que haría el mió, a dos milímetros, y sus labios ya rozaban los míos – de saber lo que pasaría después me habría adelantado para que aquello hubiera durado mucho más- un milímetro: dudó, pensé que debía apartarme, me apretó con mayor fuerza: ahí supe que se iba a efectuar y me dejé llevar, acepte cerrar mis ojos eso era nuevo pero me disponía a experimentar: nada, ya no había distancia entre su boca y mi boca; eran uno, eran todo, mis brazos lo apretaron con total intensidad:
Un sollozo, un suspiro, un gemido y más ansia por continuar, fue lo que se efectúo en ese momento por parte de los dos. Uno, Dos, Tres, Cuatro segundos ya se habían recorrido lentamente, mi conciencia se había dispersado, mi alma se había consumido; Nueve, Diez, Once, parecía interminable, Quince, creí que podría existir eso del ‘‘amor’’.

Veinte, algo andaba mal, no era posible que, eso durara tanto. Algo en los dos se paró; despejé mi vista; y nos separamos como menos de medio metro; sostenía la mirada fija en mí y yo igual. Me había fascinado sentir y hacer algo como eso, era nuevo e interesante, no me soltaba, y volvió a besarme, tres besos cortos, rápidos, a los que yo por supuesto respondí. En medio de ello Jessica nos llegó no se de donde, pero estaba ahí, guardando distancia; en cuanto la vimos lo más obvio del mundo se dio, nos separamos como por arte de magia:
-Por mí no se detengan- Clásico sarcasmo- Ya estaba por irme,-Clásica sonrisa falsa y clásica mirada de desaprobación. Se fue disparada pero sin correr, y ¡Clásico! Rodrigo tras ella, con el… ¡Clásico! –‘‘No es lo que estás pensando’’
Al día siguiente me contó lo tonta que fue al creerse su historia falsa – la cual no me contó- Y yo le dije lo imbécil que era al creer que ella lo había creído.
Pero no se habló más sobre el tema. Lo dejamos pasar. Ella siguió fingiendo que, era algo parecido a una amiga mía, supongo. Y que ellos llevaban una gran relación, un casi perfecto noviazgo.

Pero ahora. Ahora que, según palabras llevadas a mis oídos él, ya no estaría más. Nunca más nos volveríamos a equivocar. Nunca más podría escucharle reír, llorar… Hablar.
El solo echo era lo más triste que podía pensar. Lo más triste que podía sentir.
Y aun sintiendo esa pena y dolor asfixiante no lograban llenar mi ser para hacerlo llorar. -¡Que demonios pasa conmigo!- pensé. No era justo. Acaso mi mejor amigo en la vida ¿no merecía mis lagrimas?
Al parecer no. No le tenía lástima, pero, sentí que al no llorar por él, lo estaba traicionando.  Y al mismo tiempo sentí que no debía hacerlo; jamás le habría gustado verme llorar por él. No tenía ni la mas remota idea de cómo debía reaccionar.
Estaba perdida en una revuelta de sentimientos que debía encontrar.
Cuando me di cuenta Carrie y Marisol estaban conmigo, como esperando que yo me levantara y las abrazara para, así, acompañarnos en nuestro mutuo dolor. Yo fui la persona más fría en ese momento. No las mire a los ojos siquiera. No dejé que algo de mi saliera. Un nudo en mi pecho me impedía mostrarme así; débil, sincera, vulnerable a cualquier puntapié que – obvio- en ese momento podía recibir sin darme cuenta.
Preferí salir, apartarme; y pensándolo, mis amigas no se merecían mi enojo, por que en ese momento podría haber ido contra cualquiera, y ellas no tenían que cargar con mi coraje.
Ya para cuando estaba a punto de hacerlo el dorso del profesor de Química – del cual no recuerdo su nombre ahora- entró al compás en el que yo salía. Prácticamente nos topamos las narices el uno con el otro. Solo me aparte de él y salí sin preguntar nada. Pero cuando me creía libre de huir el nuevo obstáculo apareció, él Director estaba casi enfrente de mí y me pidió de favor que entrara al aula. Solo recuerdo mi fastidio incomparable y mis ganas de decirle muchas cosas pero él parecía saberlo, parecía comprender un poco, tan solo un poco de lo que estaba sintiendo en ese momento.
         -Solo escucha otro aviso importante de mi parte y si quieres salir de nuevo, podrás hacerlo con toda mi autorización.- Acaso…
         -¿Cree usted acaso que necesito desahogarme? – Detrás del señor se encontraba otra persona, pero parecía como si quisiese que yo no lo viera. Se escudaba con la espalda del Director (muy bien) pero me limite a lo importante: mi escapada, que parecía no tener éxito. En ese momento no tenía idea de que esa silueta masculina tuviera importancia.
         -Los vi muchas veces juntos.- Respondió a algo que no se le había preguntado.
         -A… ¿Quiénes? – Balbucee.
         -A ustedes dos. A ti y a Rodrigo, que nos dejó.
         -Prefiero no recordar. De hecho eso es lo que más odio. Señor- Contesté molesta         
         -Pero eso es bueno. Aun me acuerdo de ustedes entrando el primer día, tomados de las manos- Decía mientras sonreía abiertamente mientras que yo, sentía vergüenza con el tipo de atrás. Fue increíble que aquello me hubiese avergonzado con alguien a quien yo todavía no conocía. Preferí realmente no recordar y no hablar más. Para mí es lo mas desastroso y penoso. Recordar. Aunque minutos antes lo había hecho.
Solo hice de cuenta de que todo estaba como de costumbre y di media vuelta para así – ya derrotada- entrar al salón de clases. Y en eso escuche el cuchicheo que el señor dio:
         -Haz que se sienta orgulloso de ti.
Eso me hirió en lo más profundo, fue como si él señor creyera que yo no lo supiese ya, eso lo sabía mejor que nadie, pero seguro que no se notaba, seguro. Era eso.

Me senté en mi nuevo lugar. Sin importarme en lo más mínimo lo que los demás hacían – observarme y fingir escuchar al maestro que ya se había callado justo después de darme la orden de salir del aula, por salirme antes, sin permiso o algo; pero entró de vuelta el Director para avisar algo más. Y lo que el torpe profesor dijera ya no valía.
Cuando el tipo con autoridad superior a la mía empezó a hablar, recordé desafortunadamente ese día… El día de nuestra entrada a la preparatoria. Y nuestra imagen de… ‘‘Novios inseparables’’ no me había gustado nada, pero era lo que parecía ser. Entramos tomados de las manos al instituto, fuimos de la mano a ver la lista de aulas, fuimos de las manos hasta esa aula donde pasamos este lapso de tiempo juntos. Que simplemente se me había escapado. Ya no existirían más momentos. Pasaron demasiado a prisa.
         -Se que les he dado malas noticias, pero no por ello no hay buenas. Hoy se une a ustedes un nuevo compañero. Él nos acompañara en adelante, viene desde muy lejos. Es originario de una parte muy pequeña de California; pero bueno no les doy mas detalles. Su nombre es Zack DeLouise.
Decía muy orgulloso mientras que yo me lamentaba con un doloroso ¡No! Más cambios en un día me iban a matar de la impresión.
Pero debía mirarlo, tenía que hacerlo, aunque me costara trabajo. Elevé la mirada a su altura – era muy alto debo mencionar- su porte era de alguien muy fuerte a la vista, tanto como John – Johnny, para los amigos- o como Daniel – pero él no es Danny, detesta que lo llamen así- era igual de alto, y corpulento, de porte realmente atractivo para cualquiera que busca pareja. Su cabello era lacio  y algo largo, tapaba sus orejas y parecía que su frente también. -Hasta ese momento no le había visto la cara- Mi sorpresa mas grande con una explosión de sensaciones fue mirarlo a los ojos, en ese momento, en el que él se volvió en mi dirección, como si supiera donde estaba yo, como si ya me ubicara sin necesidad de buscarme.
Tal vez él no debió haberlo hecho, así no me habría asustado y emocionado tanto al mismo tiempo.
Este muchacho que llevaba por nombre ‘‘Zack’’era exactamente el mismo joven con el que yo llevaba soñando mas de tres años.  Poco antes de haber ingresado a la secundaria y ese guapo y sincero joven perturbaba mis noches, todas, de una manera diferente. Pero que - casi- siempre terminaban en algo bueno. Pero aquello era imposible. Totalmente ilógico, irreal e imposible.
Su rostro era exactamente igual a como lo describía mi imaginación.
Igual al chico que la noche anterior me estremecía con sus palabras, el mismo de hace tres noches. ¿Qué pasaba? ¿A caso seguía yo dormida y balbuceando? ¿Aun la noche me contemplaba en mi cuarto y en realidad Rodrigo no me había dejado? Eso último habría sido perfecto, lo mejor, pero no. Todo era real y, muy normal. Pero eso no le quitaba lo inquietante a la presencia de este individuo nuevo para la clase pero, no para mí. Espere a que las cosas se enfriaran y las primeras chismosas lo acapararan en cuanto el maestro de química nos dejara. Y fue así. Me quedé sentada, callada. Sin moverme ni un poco. Congelada ante tanta exasperación.
Ese tipo tenía un timbre de voz realmente exquisito. Era poco confundible a mi percepción. Era reconfortante de algún modo escucharlo en la lejanía de, cuatro filas de bancas de distancia. Platicaba con John, Daniel y Samuel como si ya se conocieran de tiempo. Ethan y Brad le seguían la plática de cerca pero no tanto. Al poco rato llegó la primer buitre en busca de su presa: Jess que se hacia pasar como la amiga confiable y buena; como fingía siempre. Todos sin excepción charlaban con ella, como si desde ya mucho se llevaran genial.
Marisol se acercó a mí. No la quería cerca, pero ya estaba ahí.
-Yo sabía que… él, estaba en el hospital desde el sábado; te llamé. Pero, creo que tú celular estaba apagado, o algo así. No intente llamar después de eso, por que… pues, ya sabes; mi mamá me lo prohibió - Explicó ella.
 -Eso ya no importa – Repuse, seria, dando a entender eso. Que no me importaba. O que ya no tenía sentido; él ya había muerto. No quería compasión de nadie. No quería dolor falso de las demás personas. Ya no.


By: Yocelyn Lpz
Saya Chan.

domingo, 6 de mayo de 2012

¿Qué hacer?

Es verdad que tengo problemas... ¿pero y quién no?
El mundo está plagado de ellos, pero no por eso deja de rotar.
La vida sigue. El mundo también y yo con él.


Bien o mal...
Estás vivo. Bien o mal estoy aquí.
Apoyo o no. Estamos cerca de ti. 
¿Lejos... Cerca?
¿Para que definir o por que no hacerlo?
¿Por que al ahora no sé elegir?
¿Por que me equivoco y aveces no?

Dentro de mi...

***Pensamientos***

Existe una historia curiosa que habla de una vieja y gastada amistad... con el tiempo se fue desgastando al grado de desaparecer...
Olga y Karín siempre la pasaban bien. Eran las mas ocurrentes de su clase, no se metían en problemas, pero les fascinaba explorar, experimentar y divertirse. Vivir las mejores experiencias juntas...
En las locuras y los problemas se apoyaban.
Olga tenía problemas, su familia no estaba bien y sus pleitos le afectaban. Nunca habían hablado de eso. Eran buenas amigas, pero pocas veces hablaban de sus sentimientos o de como se sentían, Olga era la mas cerrada y Karín no entendía el por que de que su amistad no pasara de los buenos ratos y de las risas. 
Ese día cambió por que Olga no se pudo contener y calló en el llanto, justo cuando el profesor salió del aula. Ella intentaba cubrir con las manos las lagrimas que rodaban por sus mejillas. Siempre Karín se sentaba delante de ella y al girarse para hablar con Olga se sorprendió al verle llorar.
      -¿Qué te pasa?- Le preguntó.

Al principio ella decía que no ocurría nada, pero era evidente que algo la molestaba. Y finalmente Olga confesó lo que le ocurría. Karín no sabía como reaccionar o que aconsejarle ya que nunca antes habían hablado tan abiertamente.
En parte Karín se alegró por la confianza pero se preocupó por no saber la manera correcta en que debía reaccionar.

Karín recordó ese suceso un año después de que ocurrió.
Lo recordó un año después, ya cuando no cursaban en el mismo grupo, ya cuando Olga se alejó con sus nuevas amistades, con sus nuevas expectativas e ideas.
Lo recordó, al igual que recordó ese día en casa de Olga cuando le preguntó en en que preparatoria se inscribiría y Olga comentó que a una en especial y la animó para que Karín ingresara con ella.

Karín recordó todo eso. Por que de esa forma también se acordó de que ella sólo eligió la misma preparatoria que su amiga, por que creyó que así podrían pasar más y mejores momentos juntas; por que creyó que pasarían tiempo juntas. Por que pensó que tendría a una mejor amiga en quien apoyarse y confiar...

Pero nada de eso pasó. 
Ahora están ahogadas en la decisión que Olga tomó. Sumergidas en la triste realidad de sus vidas. Ya que Olga cambió, ya que ella decidió por las dos, que su amistad terminó en el momento en que sus aulas eran distintas, en el momento en que cambiaron de horarios y profesores. Para Olga el tener un mundo nuevo frente a sus ojos era suficiente razón como para Olvidar a su amiga del -ahora- pasado.

¿Tristeza para Karín? ¿Importancia para Olga?
Si y no.
Tal vez así las cosas debían ser. ¿O de otra forma? 

¿Quién falló? No lo sé.

Por: Saya-Chan




martes, 1 de mayo de 2012

Descarga!!!

Bien pues.. en medio de mis experimentos logré algo... así como un demo...
Aun no decido el nombre de esta novela, así que simplemente le encuentran como ''Alexa y Hanna''
Y bien pues usando ese archivo logré varías cositas... logrando así colgarla para descarga. 
Son los primeros capis, pero algo es algo.
Así que si quieren descargarse el formato... me harían muy feliz!!
Ya iré mejorando y bueno, le pondré portada y muchas cosas mas! bueno.... sigan el link!


Alexa y Hanna:
http://www.mediafire.com/?a8auahf0az3aarb