lunes, 30 de julio de 2012

T-ara- Day by Day




Ya va a ser un mes desde que este fantástico video salió a la luz, pero aun así me encanta, es muy bueno y las canciones... no se diga... DAY BY DAY y Don't Leave, buenisimas, mis respetos para las chicas y sobre todo para el rap de Hwa Young -que es la chica que canta primero- sin duda esta chica no dejará de ser mi favorita!!!

   Dance Version:




domingo, 29 de julio de 2012

Gusto por Sufrir Capitulos 16 y 17

Nueva imagen del blog y más capiss!!!!!
En fin!
Si a partir de aquí no me doy a entender avísenme para corregir



16 Sentimiento


La cocina de la casa de Jordan era ¡fascinante! Es como cuando vez algo en una revista, lo que sea, y te enamoras de esa cosa. Ese lugar era impactante, enorme e impactante. Me alegró la mañana solo con verla, claro no más que el beso de Zack en mí frente al despertar. Eso era mágico, bueno en comparación a la cocina de mi casa, ese lugar se merecía mi exageración.
Azulejos azul oscuro (no se bien que tono era). Desde el inicio de la pared hasta el final, donde iniciaba el piso de mármol blanco. Había un enorme desayunador, perfecto para todos los chicos salvajes que resultaron no ser tan humanos.
Era muy temprano, el sol ya nos alumbraba, pero las chicas parecían no notarlo. Ninguna había despertado. Jordan hacía un espectacular desayuno al que dijo ‘‘Tú eres la invitada de honor’’ No me lo creía pero, no pude negarme. Zack se sentó a mi lado, sosteniendo mi mano, mostrándola por encima de la barra. Por desgracia eso no me molestó. Y Jordan parecía feliz ante dicha escenita de telenovela.
Jordan puso un plato más que decente frente a mí. Huevos revueltos, fruta, cereal sin servir, leche, jugo. En fin. Me dio mucha pena, por que yo estaba enferma, y se suponía que los  jueves yo asistía al doctor, en ayunas. No me atreví a decírselo, menos por que eso implicaba contar lo del médico, mi enfermedad. Imposible.
John apareció con el aspecto más gracioso que le vi jamás. No notó mi presencia, por suerte yo sostenía una cuchara en vez de la mano de Zack para entonces.
         -Jordan. Pasé la noche mas incomoda en años. ¡Por favor! No me vuelvas a pedir que duerma en el sillón.- Le dijo John. Sin notarme aun.
         -Y supongo que fue mas incomodo por que Jen abarcó todo el espacio ¿verdad?- Dijo Brad en cuanto entraba, sin notarme también.
John estaba sentado en uno de los bancos del desayunador. Brad fue directo a la estufa para ver lo que Jordan hacía. Nos daban la espalda, y Brad habló sin pensar en las consecuencias.
         -Es verdad, amo a Jen, pero dormir con ella en un sillón tan pequeño, fue la peor idea. ¡Se mueve demasiado!- Renegó John.
         -Apuesto a que preferías una cama ¿no?- Le dijo Jordan.
         -¡No cualquier cama! ¡Mi cama! ¡Es injusto, es injusto, es injusto!- John comenzó a patalear, como un niño en medio de un berrinche.
         -¡John!- Dijo Jordan alargando su nombre demasiado, regañándole.- ¡Deja de hacer eso o te mearás como la última vez!
         -Eso fue un accidente- Replicó John.
         -Si, un penoso accidente. Nuca sentí tanta pena ajena en mi vida, ¡Y Jen estaba aquí! No puedo creer que siga contigo después de eso.- Se burló Brad, sin voltear, aun no notaba ninguno de los dos que yo estaba ahí. Zack no tenía nada que ocultar, ya me había confesado todo, así que lo que dijeran no era un secreto.
Supuse que Jordan estaba desde hace tiempo buscando la manera de decírmelo también. Por que no le importó lo que ellos dijeran, solo hacía como que no estábamos ahí. Gran ventaja el que nos hubiéramos sentado justo al lado de la pared.
         -Sabes, la razón. Nos unimos eternamente- Dijo John orgulloso.
         -No se han casado ni nada, ella te puede dejar aun.- Le advirtió Jordan.
         -No hay eternidad con problemas de orina de por medio. ¿Qué fue lo que te pasó?- Brad reía y le ayudaba a Jordan, él hacía lo posible por impedir que nos notaran.
         -No te tengo por que contar de mis problemas de próstata ¿verdad?-Dijo John intentando indiferencia, pero solo consiguió que todos riéramos, los dos de pie a carcajadas ocultas, y nosotros dos para nuestro interior. Tuve que cubrir mi boca con ambas manos para no dejar salir ni un soplido.
         -¡Ni lo digas! Guárdatelo.- Le advirtió Brad, con una espátula en la mano. Giró para el lado contrario así que no nos notó.
Jordan le sirvió lo mismo que a mí pero en porción más revuelta y diferente.
         -Por favor Jordan. A la próxima invítalas a usar las habitaciones de arriba.
         -¿A ti te gustaría que usaran tu cuarto sin tu permiso?
         -No pero ellos no están.
         -Si, tampoco tú estarías.
         -Es verdad John, yo intente seguir el consejo de Melanie, pero no funcionó ¡Jackie tiene el sueño mas ligero que una pluma!
         -Pudiste correr y esconderte. ¡Vamos, para nosotros correr a la velocidad del viento no es problema!
         -Para ti si lo es.- Sam entró a la charla.- No haz podido si quiera superar a los nuevos, ni con todo tu poder logras alcanzar, por lo menos a Zack.
Zack no podía dejar su testosterona de lado, sabía que en cuanto hablara la charla acabaría, pero le fue imposible quedarse abajo y fuera de eso.
         -No puede alcanzarme por que yo soy muy rápido, y mejor, no por que sea el peor corriendo- Les grito. Pude ver la sonrisa dibujada en Jordan, ¿le puso feliz que nos diera a notar?
Los tres restantes dieron rebotes de sorpresa. Brad terminó contra el refrigerador, John casi se cae del asiento y Sam abrió sus ojos como platos, enormes y sorpresivos.
         -¿Cuánto llevan ahí?-  Preguntó John exaltado.
         -Mas que tú.- Le respondió Zack.
         -¿Y por que no dijeron nada?- Dijo Brad, aun impresionado.
         -Supongo que así era más divertido.
         -¿Escucharon todo?- Preguntó John.
Justo entró Jen un poco adormilada.
         -Creo que  deberías visitar a un médico- Le dije- Tal vez es un problema serio, de tamaño quizá.- Y todos los chicos resoplaron ahogando sus risas.
         -¿Qué pasa?- Dijo Jen.
         -De los problemas físicos de John. Debió ser realmente vergonzoso, lo siento mucho.- Dije. Me mofé tanto, pero dentro de mi.
         -Si escuchaste todo… Hay una buena explicación…
         -Lo sabe.- Dijo Zack, interrumpiendo la masa de ideas fallidas que Brad estaba teniendo.
         -Idiotas ¿Qué dijeron?- Regañó Sam.
         -Tu dijiste lo mas obvio.- Le reprobó Zack.
         -¿Ya lo sabes todo?- Me preguntó Jordan mas calmado que yo incluso.
         -¿Usted ya sabe lo que Zack me dijo?
         -Oh por favor, antes que nada, no me hables por ‘usted’. Casualmente escuché algo.
         -¿Y eso está mal?- La preocupación en la voz de Zack era evidente.
         -¡Al contrario! Yo ya sabía que eras diferente, tus ojos no mienten.
         -¿Qué sabes Melanie?- Jen también se preocupó.
         -Ah. No sé, -Miré a Zack, para saber si me aprobaba decir lo que el me había contad0. Asintió con la cabeza. Dudé de todos modos.- Que él es una… combinación. El caso es… ¡Que los licántropos existen! Y los shadows, no se que rayos son esos pero eso me dijo.
         -¿Y no te sorprendiste?- Se sorprendió más ella.
         -Yo ya sabía cosas. Suponía cosas. Así que no me tomó por sorpresa. Licántropos… cosa normal…- Golpeé la mesa la palma de mi mano.
         -Así es Mel,- Jordan me compartió una esplendorosa sonrisa.- Y no solo ellos, en algún lugar debe haber un vampiro anciano todavía.
         -¿Qué son ustedes?- No aparté los ojos de los suyos.
         -Deberías comer antes de saberlo.- Levanté una ceja- De verdad, tal vez luego no podrás.
Todos desayunamos. Ellas, menos Jen, seguían dormidas.
        



17 Sinceridad


         -¿Qué pasa con ellas?- Me dirigí a Jordan, algo me decía que él tenía todas las respuestas.
         -Están dormidas.
         -¿Por qué aún?, ya son las nueve, debieron despertar ya- Pijamadas de años, me lo decían.- Eso tampoco es normal.
Yo estaba sentada en el sofá color avellana. Jordan paseaba entre las estanterías repletas de libros. Era otro lugar, otra habitación que se le unía a la inmensa mansión. De las ventanas colgaban enormes cortinas recién recogidas hacia los lados. Una tenue luz naranja nos llegaba desde afuera. Atrás de mí había un asiento más.
Era el lugar perfecto para sentarse y leer un libro, por la comodidad de los sofás y la gran iluminación proveniente de los enormes ventanales.
         -Uno de los chicos puede controlar el dormir y despertar de las personas, le pedí que las hiciera dormir un poco mas.
         -¿Para qué?
         -Zack te confesó sobre su realidad, ahora debes saber sobre todos nosotros.- Dijo Connor de pie en frente , y luego se sentó casi a mi lado en un pequeño cubo afelpado color naranja.
         -La mayoría de nosotros somos shadows- Dijo Brad acercándose al otro cubo color lila.- Los shadow somos… somos una especie de cazadores, destructores.- No pudo explicarse como hubiese querido, su mirada me lo dijo.
         -Los Shadows, somos seres parecidos a los vampiros, somos lo que resultó de la unión de ellos con los Darkness- Intentó Connor.
         -Todo esto me suena a una secta gótica, es mas aterrador pensar que pertenecen a una pandilla a imaginármelos de vampiros.- Les dije preocupada.
         -Chicos, ¿no pueden explicarlo sin asustarla?- Dijo Jordan, sentándose finalmente a mi lado.
Zack estaba sentado en la mesa de escritorio en dirección a los más grandes ventanales. La luz lo iluminaba más de lo que por si mismo podía.
         -Somos lo que resultó de esa unión Melanie- Continuó Jordan- Los Darkness estaban en contra de los ‘‘hombres lobo’’. Miles de veces intentaron acabar con esa raza. Darkness, son hombres oscuros, hombres que tienen poderes ocultos, en la unión con los vampiros dieron resultado a los ‘dones’, como yo los llamo, todos nosotros somos Shadows, tenemos poderes, fuerza incomparable, cuerpos casi indestructibles, rapidez descomunal. Somos diferentes.
Él dijo ayer que yo estaba sacando mis dones. Eso si me confundió ¿creía él que yo era una ‘‘shadow’’?
         -¿Cuál es la peculiaridad de los… shadows?- Dije poco interesada en eso.
         -Que somos más guapos que los humanos. ¿No lo habías notado?- Dijo Connor, sorprendiéndome con su broma, él no era el chico de quien esperaba una.
         -Si, lo había notado antes, pero.- Apenas pude decir eso.
         -La verdad es que no mucho, no nos transformamos, solo tenemos demasiada fuerza en nuestro interior. Todos nacemos con dones diferentes. La mayoría puede desaparecer estando aquí mismo, nos hacemos imperceptibles para el ojo humano. Pero no invisibles por completo. Tú nos has sentido. Por eso es que nos llamamos sombras.- Me explicó Jordan.
         -¿Y los vampiros? - Dije
         -Fue un error de nuestros antepasados unirse a ellos.
         -¿No son sus hijos?
         -No, simplemente, le enseñaron a los Darkness a usar sus poderes, a controlarse.
         -¿Con que fin?
         -Eliminar a los licántropos. En realidad es lo único en lo que los Darkness y vampiros se parecen, en su odio a los lobos.
         -¿Pero, como podrían ayudarse, nadie da algo sin recibir otra cosa a cambio?
Jordan asintió. Aparte de las preguntas-respuestas no había otro sonido.
         -Los Darkness acabaron con los vampiros, antes de que ellos les cobraran recompensa. Aun creo que queda alguno por ahí, pero, nosotros no queríamos eso. No queríamos formar parte de la pelea interminable.
         -¿Shadows?
         -Entramos en la historia muchos años mas tarde. Vivíamos en Australia, principalmente. Los que vez aquí y ahora, son los que logramos escapar, la mayoría en su intento por huir de la absurda monarquía fallecieron. Los Darkness nos gobiernan, quieren acabar con los lobos, son sus principales enemigos, y ahora también nosotros.
         -Entonces, si esos tipos, están en Australia ¿quienes son los que querían acabarme?
         -Rastreadores.- Dijo Connor, armado de valor para explicar bien las cosas.- Los Darkness los mandaron a buscarnos, esos son los cazadores de nuestro gobierno, y como ellos hay muchos más. Quieren hacernos volver. Hacernos seguir sus reglas. No podemos faltar a todas, pero si a la de asesinar licántropos; queremos evitar la muerte ajena tanto como nos sea posible. Y ellos corregirnos.
Miré a Zack, él era en parte licántropo, por ello estaba aquí.
         -Entonces ¿Por qué quieren matarme?
         -Leyendas. Cuentos absurdos que dicen, que una joven nacería con el poder de ver el destino de nuestra raza. Capaz de vislumbrar nuestro fin. Acabarnos con tan solo decirlo. Por ello pretenden acabarla, creen que asesinándola acabarán con esa ‘maldición’.- Siguió Jordan.
         -Yo no veo el futuro.- Dije incrédula de mi misma.
         -No, pero haz visto a personas que no conocías en tus sueños, y que finalmente viste, tiempo después.
         -Eso no dice nada. Es ilógico.- Casi me puse en pie.
         -Pues, hace tiempo vivió Leyni, creyeron que ella tenía ese catastrófico poder.
         -Tienes que saber mas- Dijo Jen por detrás, acercándose lentamente.- Con nosotros no existe la misma unión sentimental que con los humanos.
         -No entiendo…
         -Los hombre eligen a una sola compañera, para la vida entera, nos entrelazamos de por vida, para nuestra corta eternidad. Solo una vez.- Continuó- No podemos equivocarnos, por que no tenemos varias oportunidades como los demás. Una señal aparece en nuestra piel, cuando elegimos al indicado, en nuestro hombro, una especie de tatuaje en forma de lazo es trazada por el destino- Al parecer su única explicación- Aparece cuando cumplimos dieciocho.
         -Muchas veces los hombres han tenido varias parejas (en diferentes tiempos claro), y no las eligen como sus compañeras de por vida. Es complicado. Las mujeres solo se enamoran una vez. Somos animales Mel, animales que no pueden transformarse. Por las enseñanzas que los vampiros nos dejaron. Olvidaron enseñarnos a cambiar de forma. Ellos mismos, los Darkness se olvidaron de cómo transformarse.- Jordan sonó desilusionado.
         -Las mujeres se enamoran solo una vez, y los hombres también, la mayoría de las veces.- Siguió Jen, ya que Jordan no lo pudo hacer.- Enamorarse de un humano es prácticamente un delito. - Giró la cabeza para mirar a Zack, y yo seguía creyendo que era una humana.
         -¿Cuál es el precio que hay que pagar?- Pregunté paseando mi visión de Zack a Jen y luego mis manos.
         -El peor castigo que nos pueden dar: La persona de la que nos enamoramos… es asesinada.- La tristeza en sus ojos era evidente. ¿Ella pasó por eso? ¿John no fue el primero? ¿Por eso sabía tanto del tema?
Pensé fugazmente en Marisol, entonces por eso Brad no le decía lo que sentía. Por que realmente la amaba, y la quería con vida.
         -Los rastreadores vienen, y siempre aciertan a la persona que es… van a ella y simplemente la asesinan.- Miró fríamente sus manos, sus ojos estaban perdidos.- Y vez su sangre correr frente a tus ojos… sin piedad- Las lagrimas comenzaron a brotarle de los ojos. ¿ Realmente John no era de quién ella se enamoró? Su llanto era terrible, me conmovió, ella intentaba parar pero los recuerdos la invadían y no lo conseguía.- Perdona…- pero no se refería a mí.
Ella miraba mas allá, sabía que John estaba por aquel lado. Se paró tan rápido, que solo pude sentir el aire que me rozó cuando ella desapareció.
         -Discúlpala…- Dijo Connor.- Ha vivido cosas realmente duras.
         -No hay problema.¿Ella…?
         -Es mejor dejarlo así. Es privado.
         -Al parecer todos tienen asuntos privados ¿verdad? - Mirada fría, helada para Zack.
         -Todos aquí tienen una historia, sus propias experiencias que te ayudarán a sobrevivir.- Dijo Jordan.
         -Y…¿Cuál puedo saber?
         -Leyni. Incluso su nombre rima con el tuyo.-Dijo.
         -Para nada.-Dije divertida.
         -Acéptalo un poco.- Dijo sin presión, tono burlón. ¡Ja! Lo peor apenas venía. Era obvio.- Ella era la chica mas linda, y tierna que jamás vi en nuestro antiguo hogar. Una chica hermosa de cabello castaño, feliz con su vida. Enamorada de…
         -¡Vasta!- Gritó Zack irritado.- Eso también es privado.
         -Lo siento mucho pero debe saber, es parte de eso.- Le dijo Jordan, con una pizca diminuta de alteración.
         -¡No! Si no le dicen nada de ustedes. ¿Por qué se meten con lo de otros?- Mas irritación en su voz, sus ojos eran una cascada de lagrimas obstruida por la fuerza de su coraje. Me estremeció.
         -Ni modo.- Le dijo Jordan con la fiereza de una pantera ¿quizá ese era su animal interno?- Ella es perseguida por Deborah. ¿Quieres que la maten?
Algo en mí se rompió ante la cruel idea de que él dijera: Prefiero eso a que le cuenten la verdad. Me dolió, y mi interior ardió en miedo ante su posible respuesta. Me miró, con un dolor terrible en su vista.
         -No me odies- Dijo con una voz apagada y triste, apenas le pudieron salir esas palabras. Cerró sus ojos, impidiéndole el paso a las lágrimas.
Jordan asintió.


By: Yoceclyn Lpz
Saya Chan 

miércoles, 25 de julio de 2012

Mis Reseñas: Prank Wars


Prank Wars
Autora: Stephanie Fowers


Pura guerra. Nada de amor. Madeleine ha sido lastimada demasiadas veces en eso de las citas como para permitir que Byron la derrote en una gigantesca guerra de bromas pesadas que ha tomado posesión de sus vidas. Han tenido sus desertores, prisioneros de guerra, bajas, pero nadie puede arriesgarse a perder la batalla de los sexos.

Excepto que ahora algo extraño está sucediendo en la Universidad… y no es sólo con los estudiantes. Enterrado bien profundo bajo las bromas hay un verdadero peligro, y la otra única persona que sospecha es Byron. ¿Debería Mad aliarse a él o eso significaría entregar su corazón al enemigo?


Opinión:
***
Aquí voy con una opinión más –claro no es como si haya hecho muchas… En fin a lo que voy…
¿Deseaba yo leerme el libro? No… Cuando acabé mi tanda anterior de libros leídos los que siguen no me llamaron para nada… muchas letras y nada de acción (espero explicarme)
¿Y finalmente?
Si agradezco mi auto-obligación por terminar el ejemplar.
Primeramente las narraciones son graciosas, hay varios personajes pero no demasiados… No entendí en que clase de apartamentos andaban metidos, pero que bien que podían hacer tontería y media como…  una pared de ladrillos.
Supuestamente la protagonista tiene 26 años pero mientras se desarrolla la historia pareciera que la está narrando una chica de 16 con problemas en el amor… O tal vez no, pero mi idea de la edad establecida no le pega mucho. Pero eso hizo que me agradara más.
Sin duda el personaje que se queda en mi memoria más que cualquier otro secundario es Kali, cuando habla por teléfono con Mad me hace mucho reír es como una niña graciosa.
Y bueno la historia está bien, tiene partes en las que creí que se convertiría en una novela de terror, otros en los que se torna dramática e intenta convertirse en una de acción pero esa parte no me convenció es demasiada narración de hechos poco importantes solo paja y para mi punto de vista tiene casi nada de romance, aunque ese es el tema de la historia.
Me costó trabajo terminarla pero valió la pena, no se me olvidan los eventos de la trama… ¡Recomendable! Tiene de todo…
Cómica, Dramática, Unas llaves, la humanidad en peligro, sospechosos y una guerra de bromas que se convierte en algo peligroso y real.
 ¡Súper Divertida!

lunes, 23 de julio de 2012

Gusto por Sufrir 15vo Capitulo

:D Comenten!


15 Realidad


Tardó en responder. No me preocupé. O mi preocupación cubría a mi preocupación. Era una masa de nervios y no lo notaba. Subí la manta hasta mis hombros, pero su verdadero fin era cubrir mi rostro, ocultarse de la realidad, de mis palabras dichas; de él.
Estaba a punto de lograrlo cuando detuvo mi brazo.
         -¿No entiendes la magnitud de lo que me acabas de contar?
         -¿Tú no entiendes el trabajo que me cuesta decirte esto? Deberías estar muerto… por la risa o por la pena ajena.
         -¿Hay algo más?- Me ignoró.
Ya le había contado la mayor parte ¿Qué podía perder con el resto? O bueno casi todo.
         -No son diarios, a veces sueño con animales, cosas más usuales.
         -¿Qué animales?
         -No creo que importe…
         -Solo dime.
         -No sé, conejos, venados, serpientes…- Me detuve para meditar eso, lo que seguía era la clave, o no.- Lobos. - Y me impresioné al decirlo.
         -¿Qué pasa, no te agradan los lobos?
         -No, no es eso. No es mi animal favorito pero…
         -Continua.
         -Es difícil, no entiendes que…
         -Solo inténtalo- Me pidió.
         -Las veces que no sueño con mis casi muertes brutales, sueño contigo, en lugares… calmados, simples, incluso la cocina de mi casa.- Y reí ante esa escena en mi hogar.- Ahora que recuerdo, mi padre supuestamente está en mi casa. Seguro me asesinan mañana por no estar ahí. Claro, eso si recordaba que existía.
         -Eso no lo sabes.-Creo que me alentó.- ¿Y que hacemos cuando no estás casi muriendo?
         -¿De verdad quieres saber?
         -¿Y por que no?
Cerré mis parpados con fuerza, creo que hice un gesto gracioso por que Zack se rió con mi acción. Y lo solté.
-La mayoría de las veces… Nos estamos- Si era vergonzoso- …besando.
         -¿Qué?- Dijo divertido.
         -Nos besamos. Listo.
         -Wow. Y… ¿Beso bien?- Y le di un codazo en las costillas.
         -Es un sueño solamente.
         -Supongo que muy agradables, mas si sueñas con alguien tan guapo.- Y me guiñó el ojo. Le golpeé el hombro, sin tanta violencia como hubiese querido en otras circunstancias, pero aun me sentía mareada.
         -Admito que…
         -¡Lo sabía!- Me interrumpió triunfante.
         -Eres un egocéntrico.- Le repliqué- Como sea. ¿Por qué no dices que estoy loca, obsesionada, o simplemente te impresionaste?
         -¿Debía?
         -Bueno. Imaginé una reacción distinta.
         -Pues me da gusto.
         -¿Por qué?
Me dedicó una enorme sonrisa.
         -Pues, por que eso me dice que eres más… como yo. Es fantástico. Tal vez aun no me tengas confianza, pero esto aumenta la mía en ti. ¡Demasiado!- Aceptó.
         -Genial… creo.
         -Es lógico que soñaras con gente extraña, y con tus amigos. Por que tus amigas no estaban en ellos ¿no?
         -No. Bueno… no me acuerdo. Creo que, Jen si ah estado en ellos.
         -Bueno, si, ella es normal también. Esto es para que veas que si pongo mi confianza en ti. Y quizá te será mas complicado entender a ti… ¿Crees en los mitos y leyendas?
         -Depende…¿Cuáles?
         -Hombres lobo, vampiros, hadas.
         -¿Es en serio?
         -Oye, te estoy preguntando que si crees.
         -Bueno, no. Creo que son historias geniales, que se dan bien en los libros e Internet.
         -Y si te dijera que pertenezco a esas historias.
         -Entonces-Dudé, ¿Qué se contesta en estos casos? Mi sinceridad me supera. - Creería que estas mas loco que yo. O que te drogas.
         -Pues eso si que es triste en verdad.
         -Espera…- Dije antes de que se esfumara, antes de que la repentina soledad me invadiera.-Tienes que entender que alguien que ah estado cerca de las cosas creíbles, comunes y metódicas no puede creer en eso tan fácilmente. ¿Por qué lo dijiste?
Y por fortuna se reincorporó en mi cercanía. Agradecí demasiado eso, no pensé sentir tan fuerte la ausencia de alguien, incluso no lo sentí cuando me dijeron que Rodrigo había muerto.
         -No intento mentirte Mel.- Y se acercó más y más a mí. Acarició mi mejilla expuesta al viento. Y me acercó a él, demasiado, unió nuestras frentes, no veía sus ojos, no separaba mi vista de sus labios que estaban demasiado cerca para mi propio bien, nunca ansíe algo con tanta intensidad.
         -No lo hagas. La sinceridad es buena.
         -Bien pues sopesa la verdad. -Su advertencia sonaba depresiva, como si a él le molestara mas de lo que me iba a molestar a mi.- Soy una especie de fusión…
         -¿De qué?- Cerré mis ojos dejando que su aliento me golpeara, fresco y calmado.
         -De la realidad y los cuentos. Mis padres… Mi madre una shadow, mi padre un licántropo empedernido.
Abrí mis ojos de par en par. Me separé y lo miré.
         -¿Qué?- No tenía nada más.
         -Tenía que decírtelo aunque no me creyeras, no podía guardármelo más.
         -¿Por qué? ¿Entonces que eres tú?
         -Una combinación de especies, quizá podría ser llamado un licántropo que no puede cambiar.- Seguridad en sus palabras, indagación en su mirada.
         -Eso es completamente desquiciado. No estoy diciendo que no te creo… ¿Por qué quisiste decírmelo?
         -Eres importante…
         -¿Para quién? ¿Para ti? Si apenas me conoces, no es posible que exista tanto de tu parte hacia mi.- Le interrumpí (manía mía).
         -Es que… No me entenderás.-Me dijo. Creo que soné molesta, pero no lo estaba; estaba confundida, demasiado, pero no me enojó el hecho de que posiblemente él tenía serios problemas o que me estaba jugando una broma.
         -Inténtalo también.- Ahora tenía mas seguridad.
         -Desde que te vi…
         -Me ignoraste- Debía quedarme callada, imposible.
         -Lo sé. Pero es que, no te conocía, bien. Yo también ya te había visto. Bueno a ti no, conocía a alguien muy parecida a ti. Y creí que tenías una historia enlazada con nosotros. Esa chica era Leyni. Por eso Deborah pensó que te estábamos encubriendo. No era así, pero sabía que tu parecido con ella la confundiría y pensaría en atacarte, por esa razón estuve cerca, no quería que te hicieran daño. Es por eso que Ethan está enojado conmigo. Le dije lo que pensé que Deborah haría y me ordenó no hacer nada. Dijo que era imposible que tuvieses alguna relación con nosotros, que siempre has demostrado ser una humana, normal. -Ahí supe la realidad, ellos no eran normales, descubrí que lo que yo sentía no era un presentimiento y ya.- Y con tus sensaciones cuando ellos estaban cerca, me fuiste demostrando que en realidad tú eras mas especial de lo que todos creían. Solo ah pasado poco tiempo, pero aun así, siento algo fuerte, muy intenso cuando apenas y te miro, ahora piensa en lo que siento cuando me acerco a ti. Jamás sentí esto con nadie, es especial y nuevo. Imposible sentirlo con los humanos, con los demás, ni siquiera con los de mi especie.
Me ruboricé y él igual, de nuevo por distintas razones. Él no tenía razones para mentirme, no le había dado motivos para eso.
         -Creo que soy una completa estúpida.- Me regañé, voz de reproche pero baja para que nadie mas me escuchara, aun que para la hora que imaginé que era, todos ya estaban dormidos.- Pero creo creerte, un poco.
Noté que solo la luz de la chimenea artificial estaba encendida. Todo lo demás estaba en penumbra. Una fría sensación me recorrió el cuerpo, y me aferré a Zack con mucha intensidad, sentí algo, algo afuera, algo inquietante y que nos amenazaba.
         -No te estoy dando esperanzas con esto… solo te abrazo por que siento que algo nos mira, desde afuera.
         -No importa, si así te tengo cerca es suficiente. Significa que a pesar de todo, me tienes confianza. Al menos un poco. No eres estúpida, no lo menciones jamás.
         -Si. Y no te lo prometo.- Me aferré al momento. No hubo más palabras esa noche, me dedique a disfrutar eso… la cercanía del cuerpo de Zack al mío, no juzgué más lo que me había dicho, por que yo no era completamente normal, por que siempre sentí algo distinto emanando de ellos, de mis amigos. Y si todo eso era verdad, él tendría problemas por confesármelo.
¿Qué sentía ahora? ¿Qué sentía por Zack ahora? Tan solo habían pasado tres días desde que le conocí. Era ilógico, que yo también pudiese estar sintiendo algo inusual con tanta fuerza por él. Pero la lógica no hacia que eso disminuyera.
¿Amor?
Imposible. Tal vez.

By: Yocelyn Lpz.
Saya Chan

miércoles, 18 de julio de 2012

Gusto por Sufrir 14vo Capitulo

n.n
Opinen, comenten en fin...
Enjoy!!


14 Secreto


         -Chicos aquí hay unas mantas, para que se cubran- Unas mantas muy limpias y sedosas debo  aceptar.
Al mirarnos se quedó petrificado, mas inmóvil que de costumbre. Algo de tristeza vaciló en él. Dejó las mantas en un sofá deshabitado.
Nos ofreció comida. Terminó él de hablar.
Zack aun me tenía en sus brazos pero no estaba contra su pecho, simplemente nos encontrábamos unidos por sus manos que tocaban levemente mis brazos. Ethan giró y se fue en dirección a la cocina. La cual aun desconocía.
El piso de madera combinaba con las paredes color café. Luces blancas colgaban del techo, creando una ambiente con gran contraste. Descubrían lo triste que Ethan estaba; y antes de que desapareciera Brad se le acercó. Él intentaba que nosotros no escucháramos lo que tenía para decir, supongo que nadie lo escuchó, por que las chicas estaban ahí sentadas platicando sin prestar atención. Pero yo tenía un buen oído, no me costo mucho entenderle a sus susurros.
         -Eso significa que… ¿vamos a tener que dormir aquí?- Le susurró a Ethan.
         -Eso dijo Jordan.
         -Pero tenemos nuestras habitaciones arriba, eso es injusto.
         -Intenta explicarle eso a las chicas.
         -Pero…
         -Ni modo, hoy no dormirás en una cama.- Le interrumpió Sam que tenía un sándwich en la mano y parte de él en la boca.-El suelo está limpio, aprovecha.
Miré para todos lados. Zack me había soltado y me les acerqué. Se sorprendieron por mi presencia, intentaron fingir que no decían lo que escuche… muy tarde.
         -Tengo una idea- Mencioné
         -¿Sobre qué?- Dijo Brad confundido.
         -Sobre lo que dijiste.
         -¿Qué dije? ¿Qué escuchaste?- Más preocupado no podía estar.
         -Finge que dormirás aquí, y cuando ellas estén dormidas te vas a tu cuarto.- Dije triunfal.
         -Oye, es una buena idea- Dijo Samuel, con un gran bocado en su boca que apenas le dejaba hablar.- ¿Quieres uno?- Me ofreció.
         -No gracias, estoy bien. ¡Jackie, ustedes! ¿Quieren comer algo?- Medio grité.
         -Yo estoy bien.- Dijo Jackie.
         -Lamento informarles que a pesar del susto tengo hambre- Mar sonó apenada y juguetona.
         -Vamos te llevo a la cocina- Le invitó Sam. Y Brad lo fulminó con la mirada- Bueno, mejor que te lleve Brad, yo… voy al baño.

Y me reí ante esa escena tan cómica. Mar se fue temblorosa hasta la cocina al lado de Brad. Vi las ganas que Ethan tuvo de pronto de compartir la risa conmigo pero su orgullo no le dejó, o quizá el que yo le dijera que lo odiaba tampoco. Sentí la culpa recorriéndome el cuerpo.
26 de dic.2011
Tomé una de las mantas y sin pensarlo dos veces me fui directo a la sala que tenía la penumbra encima, a pesar de estar en el mismo lugar la otra no estaba tan iluminaba, perfecto para mi.
Me acurruqué en el sillón más grande que vi. Pero no me acosté, solo estaba sentada observando la chimenea falsa encendida. Moviéndose al compás de los segundos transcurridos.
         -¿Puedo?
Y ni siquiera me inmuté al escucharle a Zack hablar. Era reconfortante.
         -¿Te das cuenta de que no te haz despegado de mí desde que llegamos a aquí?- Le dije contenta y confundida de que así fuera. ¿Él lo estaría también? ¿O le estaban ordenando hacerlo?
         -Es que… no lo sé. Eres agradable.
         -Si, eso me han dicho.
Y su blanca sonrisa me iluminó. Se sentó a mi lado. Por desgracia Jen y John se nos unieron en el sillón que le seguía al que yo usaba en tamaño.
         -Chicos lo lamento, pero los otros sillones no alcanzan para todos, así que dormiremos en este.- Dijo Jen, con una extraña combinación de pena, vergüenza y entusiasmo.
         -Mientras no escuchen nuestras conversaciones está bien.- Le dije, como si nosotros fuéramos a llevar una privada e inquietante conversación.
         -Lo mismo les digo- Nos advirtió John.
Nos dedicamos unas sonrisas los cuatro, para luego ignorarnos, así, por completo.
Cubrí mis piernas con la cálida manta color café. ¿Cuántas combinaciones no había en ese lugar? Y Zack se me acercó más.
         -¿Dormirás conmigo?- Por dentro una gran felicidad, por fuera indiferencia.
         -Solo si eso no te molesta.- Eso de ligar y la coquetería no era lo mío. No creí que yo lo necesitase jamás, y jamás lo hacia. Pero Zack, me hacía sentirme distinta, sacaba la parte de mí que yo no quería. Incluso lo que desconocía de mi propio ser comenzaba  a conocerlo. Le dediqué una sonrisa suspicaz, quizá fue algo a lo que se le podía llamar sexy.
Y me acerqué mas a él, como si eso respondiera a mi propia pregunta, y al parecer ese movimiento no lo molesto.
         -¿Por qué me conocías ya?- Dijo y acercó su cara a la mía.
         -Debería decírtelo ¿no?
         -Solo si eso quieres. No te presiono. Pero admito que me gustaría saberlo.
         -Es justo. O quizá no lo es, considerando que yo no sé nada de ti. Y tu muchísimo mas de mí, si comparamos.- Su aroma comenzaba a impregnarme, un hermoso olor que me emborrachaba.
         -Si tú lo dices…
         -Lo haré, pero solo por que ya no puedo guardármelo más, la única persona a quien se lo había dicho prácticamente desapareció. Y de verdad necesito sacarlo.
         -Suena interesante.- Noté que el no tenía nada mas para decir solo esperaba que yo hablara para poder responderme.
Nuestras voces rebasaban lo bajo, eran tan intimas, tan discretas; era sorprendente.
         -Sueños-Dije al fin.
         -¿Sueños? ¿Qué tienen que ver?
         -Todo. Mi mente me atormenta… con tu rostro.- Sonaba tan cursi.
         -Quiero entenderte…- Sabía que lo intentaba pero no estaba siendo del todo explicita. Me armé de valor, sabiendo que el podría no creer en mis hechos. Lo miré a los ojos y me mantuve rígida, erguida, esperando lo peor después de mi confesión.
         -Yo te conozco por mis sueños. Eh… pues… eh soñado contigo creo que desde hace tres años, si no es que más. Y no solo contigo. También con Deborah, Lerk, los otros. Incluso Ethan, Jordan, Connor, ellos, se filtran en mi cabeza.- Al nombrar a Connor me siguió una especie de escalofrío, ni idea del por que.
Y al mirarlo, vi como su expresión cambiaba, de confiada a confundida. Incrédula creí yo.
         -Y ¿Qué hacemos en tus sueños?- No era lo que esperaba que dijera.
         -Tú. Sobre todo, tú me salvas de algo.- No le podía confesar que la mayor parte del tiempo nos besábamos.
         -¿De qué?- Estaba mas preocupado por eso que por mi posible demencia, si que me impresioné.
         -De ellos. Tú estás del lado bueno y me salvas de sufrir. De todo lo que ellos quieren hacerme. A veces los chicos, Connor… y los demás pelean, intentan ayudarme, pero si no estás tú… no lo consiguen- Incluso yo soné incrédula con eso último. Como si él fuera lo más crucial para mis rescates.
Pero yo alardeaba, por que había alguien más. Hubo otros sueños en los que él no era suficiente y uno, uno que nunca había visto lo superaba; de vez en cuando. Él no me miraba, tal vez estaba digiriendo lo que había dicho.


By: Yocelyn Lpz.
Saya Chan

lunes, 9 de julio de 2012

Gusto por Sufrir 13vo Capitulo

Uno más!!!


13 Calma y tempestad


La camioneta se detuvo. Frente a una enorme… realmente enorme residencia. De un aspecto confiable.
Moderna y gigante, era como podía describir el lugar.
Podía ver su magnitud imponente a pesar de que la noche la cubriera y con ello la oscuridad, solo las luces del auto la iluminaban.
Ethan bajó, Connor igual. Este último abrió la puerta, me ayudó a bajar y los de mi asiento subimos las enormes escaleras de la entrada. Eran demasiados escalones para una entrada, pero le daban un aspecto más imponente al lugar.
Todos subimos y entramos al la gran propiedad. Al entrar nos encontramos con un lujoso y moderno lugar. Se respiraba una tranquilidad favorable, por que luego de lo que habíamos dejado atrás era lo mejor.
Extrañamente afuera todo era penumbra, como si la casa quisiera permanecer oculta, y por dentro estaba muy iluminada, tanto que podía ser confundida con un día soleado.
Entonces en medio del precioso vestíbulo lo vi. Era Jordan. Caí en la cuenta. Estábamos en la casa de Jordan. Él nos invitó a pasar a la sala. Para mi sorpresa la sala era inmensa. El piso era de madera, el lugar era tan grande que en sentidos opuestos se encontraban dos chimeneas. Una encendida con muebles completos a su alrededor, parecían muy cómodos. Todos en colores obscuros, una sala completa. Del otro lado la chimenea era artificial, y había una enorme televisión de LCD con teatro en casa a un lado. Una sala mas pequeña, pero de aspecto cómodo también.
Jordan nos invitó a sentarnos. Obvio las chicas se sentaron, todas menos yo. Sobraban muchos asientos, era realmente amplio ese lugar. Fácilmente lo que dijeras en un extremo no lo escucharías en el otro. Ahí estaba John que se sentó con Jen y la rodeó con un brazo. Brad estaba de pie detrás de Mar. Cuidándola a distancia ¿Por qué no le decía lo que sentía y ya? Era más sencillo para ambos, serian novios y fin del problema. ¿Y por que yo me lo preguntaba?
Ethan salió de la sala junto a Jordan y Connor. Samuel se recostó en el sofá, y me dio sueño solo de verle. Zack estaba próximo a mí pero no demasiado. Como si le regañasen por acercarse más.
         -Eso estuvo de locos- Dijo Sam, extendiendo los brazos atrás y adelante, estirándose.
         -¿Qué fue exactamente lo que pasó? Por que sigo confundida. - Preguntó Jackie.
         -¿Qué no lo notaste? Nos perseguían. Esta es la peor experiencia de mi vida sin duda alguna. - Dijo Kim, con miedo en su voz. Todavía estaba muy impactada por ver como arañaban el vidrio de la ventana.
         -Ya sé que nos seguían pero ¿quién? O ¿Por qué? Nosotros no los conocemos.- Mencionó Jackie.
Me dio gracia su comentario, yo los conocía y no al mismo tiempo, y eso ocasionaba que no me sorprendiera… tanto.
         -Llevaban tiempo observándonos, nos vigilaban ¿no? Por eso nos encontraron. - Dije.
         -Eso parece.- Me respondió Brad, al mirarlo lo noté pensativo, distante entre sus pensamientos y palabras.
         -Entonces yo acerté cuando sentí que nos miraban- Afirmé con un poco de duda.
         -Así parece Melanie.- Dijo Jordan acercándose a nosotros.
Él no sabía cuanto me desagradaba. La razón y la historia de ello era simple: Años atrás, los chicos comenzaron a mencionar a Jordan, decían que era un tipo genial. Brad no tiene padre, decía que Jordan era como un padre para él. Todos incluso Rodrigo. Eso me molestó. Todos se alejaron de pronto. Nos excluían de sus salidas. Y cuando los veía en el Instituto o en la calle les veía sonrientes, felices y sin razón aparente (siempre eh creído que debe haber una razón para todo). Eh pensado que Jordan es el causante, quizá les da droga, los empezó a inducir a beber y drogarse y por eso se ale ajaron de nosotras. De mí.
Jordan tiene alrededor de treinta y cinco. No sé bien. Pero su aspecto es de un adulto, encargado de su manada de chicos. Tiene unos peculiares ojos negros, igual que su cabello; está muy corto, que le ocasiona aun más la imagen de hombre mayor, quizá responsable, lo cual dudo. Tal vez me equivoque. Eso espero.
         -Según Zack, siempre acierto. Con mis sensaciones.- Le dije a Jordan.
         -Me da gusto que tus dones salgan.- Me dijo, dedicándome una amplia sonrisa, mostrando sus blancos y lujosos dientes. Yo no le pude regresar el gesto, hice una mueca, pero no salió la sonrisa que quizá él y otros esperaban.
         -Eso no es un don.- Desilusión sonó en mí. No lo miré a los ojos.
         -Claro que sí, no te conoces bien.- Su sonrisa a un seguía en su cara.
         -Si a eso le llama don, entonces tengo más de uno- Y puse una sonrisa sarcástica.
         -¿Ya no nos seguirán?- Preguntó Mar, y vi como Brad la miró con mas amor por la tranquilidad con la que se mostró. Cada minuto que pasaba él la amaba más.
         -No te preocupes- Dijo Jordan mas sereno que ninguno- Aquí les es imposible entrar.
         -¿Nos tendremos que quedar aquí?- Cuestionó Kim mas nerviosa que hace dos minutos.
         -Me temo que sí.- Dijo Jordan.- Tendrán que pasar la noche aquí, por que como vieron, salir es muy peligroso.
         -A mi me gusta el peligro- Dije feliz, por mi rebeldía en su contra, y quizá contra unos mas.
         -No creo que esta clase de peligro- Dijo él aun muy calmado, incluso bromista.
         -No. Me refiero a esta clase de peligro. De hecho no tenían por que ayudarme. Ellos quieren matarme ¿no?- dije sin pendiente de lo que pudiesen pensar los demás.- Que lo hagan. Acabarían con problemas de muchas personas.
         -No sabes lo que dices- Dijo Ethan mientras entraba a la habitación.
         -Eres bromista Melanie, me han dicho mucho de ti.- Dijo Jordan.
         -No lo suficiente-Dije algo molesta.
         -Eres agradable, pero de verdad no puedes decir esas cosas tan a la ligera.
         -Es que es cierto, le ahorraría problemas a mis padres, mis hermanos, incluso a unos de por aquí, y quien sabe tal vez a ti también.
         -¿De que hablas?- Dijo Marisol.
         -Vasta Melanie. No hubiésemos estado ahí ese día si no fueras importante.- Intervino John.
Y no me sorprendí. Descubrí la manera de sacarles la verdad, mintiendo, mas bien revolviendo la verdad con la mentira. Acerté, John estuvo el lunes, él también peleó.
         -¡De verdad! Me gustaría que se explicaran.- Insistió Mar.
         -¿Y se han preguntado que es importante para mí?- Dije dirigiéndome a todos.
         -Te hace falta descansar, lo de hoy estuvo agitado.- Dijo Jordan.- Y de verdad lo siento, tendrán que pasar la noche aquí.
         -Si esos no me matan, mis padres lo harán- Mencioné muy bajo. Me recargué contra el sillón en el que todas estaban sentadas.
         -Melanie, no pienses tonterías. - Me dijo Brad, que estaba a mi lado y frotó mi hombro.
No debía aconsejarme, debía ir con Marisol que era ignorada por todos, incluso por mí.
Jordan se fue con Ethan y John los siguió, e imaginé que iba a ser regañado por confesar que me ayudó.
         -¿Me necesitan?- Preguntó Samuel a los chicos que ya no se veían en el lugar, la luz no los iluminaba.
         -Es mejor que vallas a comer algo.- Le dijo Jordan desde lejos.
Zack se me acercó y de pronto ya me rodeaba con sus brazos. Mi sorpresa fue enorme. Antes tenía mis manos sujetando el respaldo, peo ahora no sabía en donde ponerlas. Brad seguía ahí observándonos y tampoco se decidía en su siguiente acción, pensé que Zack estaba igual. Y para no ocasionarle una escena mas incomoda de lo que ya era le respondí el abrazo. Rodeé su espalda por debajo de sus brazos.
         -Entiendo que te sientas extraña- Me dijo Zack, inclinó su cabeza de modo que la tenía cerca de mi oído y mi mejilla. Podía sentir su aliento rozándome la piel del rostro. Cálido, suave y siempre ahí cerca.
         -Entiendes que, él que me abraces de repente es extraño ¿no?- Dije, y de pronto aflojó su tierno enganche, para encontrarse con mi cara.
         -Lo siento, no me refería a eso, pero creo que también lo es.- Y me mostró una cara apenada, comenzó a ruborizarse y el alma se me cayó a los pies. Su expresión era tan tierna y angelical.
         -No lo sientas. Bueno siéntelo, pero de una manera buena. Quiero decir, no te disculpes- Y mi sonrisa tonta se hizo presente.
         -Lo hago- Y me miró sonriente aun ruborizado. Y me llevó contra su pecho otra vez. Pude sentir lo pacifica que era su respiración. Estaba tranquilo pero nervioso al mismo tiempo. No sabía por que.
Sostuvimos ese abrazo por un rato, como si eso fuera lo único que importara. Pero Ethan irrumpió lo que ya estaba a la deriva.


By: Yocelyn Lpz.
Saya Chan