sábado, 8 de septiembre de 2012

Gusto por Sufrir Capitulos 25 y 26


Vamos avanzando :D

25 Siendo yo


Era un precioso domingo por la mañana. Pero ¿Qué no está nublado o con lluvia cuando pasan tragedias? Bueno, eso era lo que había visto en centenar de películas. Alguien muere: lluvia inminente. Siempre cuando entierran al difunto. Es, como la ley de Hollywood, incluso en las películas animadas.
Y si me detenía a pensarlo. Cuando se supone que enterraron a Rodrigo tampoco llovió. ¿Algo prohibía la lluvia en la trágica ciudad de Arizona?
Eso me hizo acordarme también de los Shadows. Los días trágicos anti-lluvia quizá eran producto de alguno de ellos. Y sus dones, como dijo Jordan que los llamaba.
Por suerte Jeannette hizo el desayuno. Mamá pasaba tanto tiempo comiendo fuera, que creo que se le olvidó como cocinar. La reunión familiar era imponente. Todos los miembros en un mismo sitio. Ese evento ameritaba que se usara el comedor para un simple desayuno.
Un triste, demasiado triste, opaco y casi nuevo comedor de ocho sillas, para seis que conformaban mi rota familia.
         -¡Qué gusto me da ver a la familia reunida así!- Le dijo mamá especialmente a Jean, que no nos visitaba con nada de frecuencia.
         -Es un placer tenerte aquí Mark- Le dijo Frederick, Fred, mi padre.- ¡Ven cuando quieras!
         -Si lo invitas quiere decir que… estarás en casa ¿no? Por que si no vas a estar, pues, no veo por que invitarle.- Dije a la ligera.
Y yo sabía más que bien, que, incluso mamá alguna vez pensó eso, pero no quiso mencionarlo.
         -Te hace falta tu viejo eh querida.- prácticamente ignoraba mis palabras.- No te preocupes, estaré en casa mas tiempo.
         -¿Cuál es la razón? ¿Todo marcha bien?- Le preguntó mi hermana, dándole un gran sorbo a su café.
         -Todo está perfecto. Lo que pasa es, que pude recortar horas en mi trabajo. Ahora estaré más tiempo en una oficina que en un avión. Lo cual me garantiza estar más tiempo en casa.- Considerablemente feliz.
         -Eso es grandioso- Dijo Jeannette.
         -Me alegro por usted señor.- Le dijo Mark. Tomando de su leche des-lactosada.
         -Muchas gracias. Más tiempo para la familia- Les dijo. Con una sonrisa mas hipócrita de la que jamás le vi.
         -No me habías dicho nada Fred- La conmoción de mamá era enorme.- ¿Desde cuando?
         -Oh siempre pude. Solo que me pedían favores, no podía negarme ¿entiendes? Luego mi jefe pensaba que era mi trabajo, me daba encargos, me es imposible fallarle.- Se dirigió a todos- Ya saben como soy.
         -Pero, eso no va a afectar tu bolsillo ¿verdad?- Le preguntó Fer. Demasiado preocupado por sus problemas que por su familia.
Desgraciadamente la sonrisa de mi padre estaba más abierta que antes.
-¡Claro hijo! Eso no debe inquietarte.
         -Entonces ¿por qué no lo hacías desde hace tiempo?- Al parecer si se preocupaba un poco por tener a su papá cerca.
         -Ya te lo dije. Favores. Y a veces el dinero aumentaba y…
         -¡No! - Interrumpí a sus farsas- ¡No, eso no es cierto! La única razón por la que no estabas aquí como ahora lo harás era por mí! ¡Por mí, y por que no soportas la idea de verme morir! ¡No soportas la idea de tener a una hija enferma en tu casa!
Lo bueno era que yo ya había casi terminado mi imperfecto desayuno. Me podía ir sin pena con Jean.
Si en ese momento me fuera, nadie lo notaría.
Sonó el timbre. Mi sorpresa instantánea al ver a Zack  tras la puerta. Mi madre gritó preguntándome quien era. Y yo le grité satisfecha que me buscaban a mi. Seguro ya estaba esperando a una de sus ridículos prospectos de amigas.
         -Hola.- Dijo feliz. Regalándome lo que mas amaba de su rostro: una perfecta sonrisa; junto a su mirada penetrante y cautivadora.
         -¡Hola!- Mi entusiasmo no era de este mundo- Espera- Tomé mi sudadera color verde y salí.
         -Espero que no sea un mal momento. Estaba… bueno realmente no sé, solo quise venir a verte.
Me reí a eso.
         -Eres más oportuno de lo que crees. Es más, debo agradecerte.
Bajamos los cuatro peldaños de la entrada y caminamos un poco acercándonos a la acera. Detrás escuché el crujir de la puerta al abrirse con la enorme silueta de mi padre tras ella.
         -¡Melanie! - Él también creía que carecía de mi capacidad auditiva, como mi madre- ¡Ven aquí! Regresa, tu madre quiere hablarte.
         -Aun dices eso- Esa orden me molestó muchísimo más que cualquier pelea que aya tenido con Ethan.
Si alguien podía con su frío y déspota comportamiento sacarme de mis casillas; ese era mi papá. Él me despreciaba tan solo por que me pasaba algo. Algo que yo jamás elegí. ¿Por qué lo sé? Fácil: Cuando mi madre se embriagaba o se enojaba conmigo era lo único que me decía:
         -¡Y tu padre no está aquí por tú culpa! ¡Por tu maldita culpa, Melanie! ¡El estaría a mi lado si no fuera por que eres una … enferma!- A pesar de estar bajo los efectos del alcohol o la ira, intentaba no decir palabras altisonantes, no por respeto, por temor a que los vecinos escucharan.
Y para finalizar siempre agregaba: ‘‘¡Por que te estás muriendo y te tiene lástima!’’ y yo le agregaba leña al fuego.
         -¡¿Y tú no?! ¡Tu también tienes lastima de mí! ¡Tú desearías que ya estuviera muerta, para que volviera!
         -¡NO MAS QUE ÉL!- Ese abrupto final es el causante de que prefiera evadir a mi propia madre. Intentaba hacerme creer que las cosas hirientes que me decían eran producto del estrés, del alcohol y las bajas mejorías de mi estado.
Pero era imposible, ni si quiera eso le daban el derecho de decirle a su hija que esperaba que se muriera.
         -¡Ella te mandó! Solo vas a fingir que te disculpas. Pero yo no quiero escucharlo.- Grité con tanta rabia como pudo salir de mi.
         -¡¿Qué dices?!- Él también, no pudo esconderse más- ¡La única que debe disculparse aquí eres tú!
Salió de la casa. ¡Que pena por él! Por que exponía su verdadero ser a la sociedad, lo cual siempre le importó, siempre le importa. Por eso aceptó mi decisión de no mencionar mi enfermedad a nadie.
         -Eso te encantaría pero no… Mírame ahora. Te estoy haciendo un favor ¡Me voy- refiriéndome al momento y al día siguiente.- Increíble que no te de vergüenza hacer esta escena en publico.
         -¡Fred!- Le gritó mamá calmada, como si eso no tuviese la más mínima importancia- Vuelve, deja que se marche.
         -Papá. Cálmate. Tu sabes que lo que dijo es cierto.- Le dijo Jeannette mientras salía a su encuentro. Mark también, pero solo como defensa, él no se iba a meter, perfecta idea.
 Me alejé un poco más. Zack un par de pasos mas atrás de mí.
         -¡Tú no sabes nada! Apenas eres una niñita inútil, tú no entiendes. ¡Hago todo por estar al pendiente de ustedes. Y lo único que sabes decir, son puras tonterías.- Me reprochó sin pena de nada. Zack se acercó. Sentí como su garganta anhelaba decir algo, pero su cabeza se lo impidió.
         -¡Papá! ¡Vasta de esto, vuelve adentro y cálmate!- Dijo Jean.- Mel, ve con tu amigo, nos iremos después. ¡Mark!
         -Si, eso no es nuevo ya sabes.- Mark se acercó a mí, así que también a Zack. - Así que sabes, que las tonterías que te diga…
         -Son ciertas- Concluí en su lugar.
         -No Melanie, no lo son. Y eso te lo demostraremos. Todo va a cambiar, no te preocupes, nosotros arreglaremos tus cosas. – Cosas, mi equipaje. El final de esta vida.
Me tragué mis lágrimas, como si aun tuviera una pizca de orgullo.
         -Pero es verdad.
Me alejé de ahí. Tan rápido que no me di cuenta si Zack me seguía o no. Y por supuesto prefería que no. ¡No quería que nadie me viese llorar! No por lastima hacia mi misma.


26 Demostrando


El parque infantil era la única rápida vía de escape sin tanta gente viendo alrededor. Mis torpes piernas no me dejaron avanzar mas allá, ni siquiera me permitieron encontrar un asiento, solo me desplomé, frente al árbol mas escuálido, me hacía honor. Éramos iguales, ambos quebrándonos más pronto de lo que debiésemos.
Caí de rodillas. No me di cuenta del daño en ellas.
         -Mel.
Tan solo eso escuché de su quebrantada voz acercándose a mí. Ese era un espejismo, era mi reflejo manifestado en su voz. Voz rota igual que mí ser. Pero con la gran diferencia de que en su caso se debía al hecho de que estaba agitado por correr; yo en cambio estaba rota por el hecho de vivir.
31 dic. 2011
         -Es mejor, que te vallas. - Dije, escondiendo mi cara en la dirección contraria.
         -Claro que no. ¿Qué crees, que me voy así sin más?
         -No, pero realmente eso espero.- Intenté ponerme de pie. Lográndolo. Me encorvé.
         -¿Por qué dijeron eso allá?
         -¡No importa! Lo dicen siempre. Déjame por lo menos un minuto sola- Sonó a petición, obvio que eso no era lo que quería.
         -Pero quiero ayudarte…
         -Me ayudas alejándote… un poco.- Me volví para verle a la cara- ¿O qué? ¿Te crees con el privilegio de verme llorar?- Hice gesto parecido al que se hace cuando intentas sonreír; pero no se puede.
No esperé respuesta. Caminé apresurando mi paso tanto como pude, secando mis lágrimas; que no se detenían, pero no me hacían entrar en llanto.
Impresionante como puede mejorar y empeorar el olfato y visión de las personas pasados tan solo unos pequeños segundos. Hasta mi percepción se tornó fatal.
De pronto pasos y sus brazos rodeándome aparecieron dejándome indefensa.
         -No, imposible dejarte.- Se refería al instante y a lo que ocurrió. Ojala se hubiese referido a todo, a no dejarme nunca; pero yo era quien lo hacía.
No pude contenerme. Lo abrasé igual. Dejé fluir mi llanto más de lo creíble. Y Zack no se molestó en inmutarse, ni un poco. Ni siquiera cuando su sudadera quedó empapada con mis lagrimas. Ni cuando lo apreté con fuerza contra mí.
No significaba un paso en la intimidad de nuestros cuerpos y mentes; solo me demostraba solidaridad. Me mostraba que él estaba ahí para mí, apoyándome, a pesar de que no nos conocíamos lo suficiente.




2 comentarios:

  1. Me encanta!!!!!!!!!!!!! Oh pobre Melanie, está tan rota por dentro... ¡Qué pena que se vaya porque eso significa estar sin Zack! ¡Qué mal!
    Bueno, siento mucho no haber podido leer antes, pero entre las clases, los amigos, escribir, estudiar y poco más, casi no tengo tiempo ni para mi misma (ja ja xD).
    Sinceramente, me encanta como escribes Saya. Tienes un estilo muy absorvente. Ja ja, me encanta.
    Sigue escribiendo y colgando capis guapa,
    besos :D
    By Triss

    ResponderEliminar
  2. ¡¡¡Ooohh!!! Mel...está muy rota por dentro, se tiene en tan poca consideración...Necesitaba desahogarse...
    También me da pena Zack..porque no comprende ni tampoco sabe nada de todo eso. Le dolerá mucho si lo descubre pero la pregunta es...¿seguirá queriendo estar con Mel al saber que va a morir?
    Supongo que pronto lo descubriremos.
    Saya estos capítulos me han encantado. Creo que de todos los que llevas con los que más me han emocionado. Por fin Mel ha dado libertad a su sufrimiento y lo ha mostrado.
    Siento no haberlos leído antes, pero estoy igual que Triss con los examenes, deberes, amigos y bueno, que no tengo casi nada de tiempo.
    No tengo tiempo de leer más, así que me quedo con muchísimas ganas de saber como continúa y con la intención de seguir mañana, aunque no lo sé seguro porque tengo que preparar bastantes cosas mañana.
    Lo intentaré ;)
    Sigue escribiendo así guapa :D
    ¡¡Besos!!

    ResponderEliminar